Misionera en el trabajo fuera del hogar

Ser luz en nuestros lugares de trabajo es un mandato bíblico. Si trabajas fuera del hogar y con personas que no conocen a Cristo, entonces sabes que hay una gran necesidad de Él.

Dios te ha puesto en ese lugar para ser luz y mostrar a Cristo. También es un llamado para que veamos ese espacio como nuestro campo misionero.

Tu lugar de trabajo forma parte de tu vida por muchas razones, una de ellas es que allí pasamos la mayor parte del tiempo e invertimos mucho de nosotras, por lo tanto no puede quedar fuera ni aislado de nuestra labor para el Señor.

Nuestros lugares de trabajo no pueden quedar exentos de mostrar nuestro testimonio como hijas de Dios y por tanto quedan dentro de nuestra misión de mostrar el evangelio, predicarlo de cualquier forma que nos sea posible, ganar almas para Cristo y Dios sea glorificado.

Veamos nuestros empleos como un campo de misión, recordemos que para Dios es importante, por eso nos colocó en aquel lugar con ese propósito, que también implica que muchas vidas sean transformadas y por lo tanto será también transformado el ambiente laboral, la forma de llevar a cabo cualquier tipo de responsabilidad y las relaciones entre compañeros.

Veamos también nuestro lugar de trabajo como una hermosa oportunidad para llevar Palabras de vida en abundancia a un ambiente que tanto lo necesita de personas llenas de pecado y afectadas por sus muchos problemas, por lo que es esencial que vean en nosotras esperanza y amor que es en Cristo Jesús.

Ver nuestros empleos como campo misionero, implicará en nosotras que llevemos vidas consagradas, seamos ejemplo a los demás y cumplir con nuestro trabajo de manera excelente.

¿Sabías que muchas vidas en nuestros lugares de trabajo pueden ser impactadas por nuestros testimonios y vida de fe? Sí! Hagamos de ese espacio un lugar para que Cristo entre a cada vida en necesidad de Él.

Aquí te comparto cinco cosas que podemos hacer para causar impacto en nuestro trabajo y verlo como un campo misionero:

  1. Se luz en un espacio en oscuridad, en donde es importante que todos sepan que eres una mujer cristiana que sirve a Dios.
  2. Cuida tu testimonio de fidelidad a Dios y a Su Palabra, cuidando simpre tus acciones.
  3. Comparte con tus compañeros tu fe, habláles sobre el evangelio de Salvación por Jesucristo, siempre buscando la oportunidad adecuada para hacerlo
  4. Trabaja como para el Señor. Lleva a cabo tus responsabilidades labores de manera ejemplar.
  5. Ora por tu lugar de trabajo.

Si no sientes el amor ni ves tu lugar de trabajo como un campo misionero, ora a Dios, Él te dará el amor ferviente que necesitas y las herramientas para hacerlo de 8 a 5 pm.

Sembremos el evangelio, Dios se encargará del resto.

En Cristo,

Yicell.

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